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Hoy me comprometo conmigo misma

No me resulta práctico

A un amigo lo dejó su pareja «porque no le resultaba práctica» la relación. Y es que cada cual vivía en ese momento en una ciudad, de manera temporal y ella quería comprar una vivienda y él no. Como esa ruptura, he sabido de varias por el estilo en los últimos meses que me han ido contando. Las excusas para terminar relaciones completamente vagas dejan claro que no había verdadero compromiso y obviamente amor poco…

 

Tu proyecto

A diario recibo multitud de emails. Muchos de ellos de madres emprendedoras que se sienten perdidas cuando se inician en Internet. Vienen cargadas con una herencia de culpa y de miedos.

Me sorprendo de la cantidad de proyectos que no arrancan porque no se han comprometido con ellos de verdad. Son esos proyectos a los que le ves magia y a la persona que lo proyecta talento. Pero donde no existe un compromiso firme para llevarlo a cabo.

Yo diría que si no eres capaz de comprometerte con tu propio proyecto en tiempo y recursos no lo intentes siquiera. Porque para hacer un intento, perder tu tiempo y energía para que después no funcione, no merece la pena. Para eso mejor invierte tu tiempo y dinero en irte de viaje.

Tienes que aprender a valorar tu tiempo y esfuerzo, de manera que cuando inicies algo no lo dejes a la primera de cambio. Quiero decir, que no abandones cuando por ejemplo, alguien te diga que no va a funcionar, cuando tengas una montaña de ropa por planchar te dediques a eso en lugar de terminar la estructura de tu Web, etc…

 

No me valen las excusas

El signo determinante de que no estamos comprometidas con un proyecto vital son las excusas.  Te suena ¿verdad?. Dietas, ejercicio, estudios… Tenemos miles de excusa para no empezar o no continuar.

Cuando verdaderamente estás comprometido con tu proyecto ignoras las excusas y te pones a ello.

Independízate del resultado

Y si sale bien genial, y si no sale bien, aprendes. Y es que el juego de la vida es eso, intentarlo. Pero intentarlo de verdad, durante mucho tiempo e invirtiendo los recursos que el proyecto demande y en la manera que nosotros podamos aportar esos recursos.

Si no lo intentas, es imposible que funcione. E incluso haciendo todo es posible que no funcione, porque existe el factor suerte y de eso no nos podemos librar. Pero es lo que hay.

Placer

Encuentra el placer en trabajar en la consecución de tus objetivos. En el camino que recorres. No establezcas metas absurdas y pienses que vas a ser feliz cuando las alcances. Disfruta de los pasos que das hacia tu objetivo.

Respétate

Una vez estás invirtiendo tu tiempo, energía y recursos en un proyecto vital, respétate. Respeta eso que inviertes siguiendo adelante. Defiende tus proyectos e ilusiones frente a los demás. Es cuestión de respeto a ti misma. Nadie tiene derecho a decirte que no va a funcionar o que estás desaprovechando tu tiempo.

Tú decides hacia donde vas. Nadie tiene porqué meterse. No necesitas que todo el mundo te aconseje. Excepto que sea un experto en ese campo en concreto, puede que estén proyectando tus miedos en ti.

Confía

Cuando te comprometas confía en que irá adelante. No te sabotees. No permitas que facilmente aparezcan sentimientos de desconfianza que normalmente vienen sin avisar y sin motivo.

Mira dentro y confía en tu instinto. Es también una manera de respetarte a ti.

 

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Foto
Eva González Mariscal

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Eva González Mariscal

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