#2 Porqué me pasa esto a mí

poco

En este post quiero darte un único e importante concepto: La vida transcurre de una forma natural, y lo natural no tiene absolutamente nada que ver con el concepto de justicia. La justicia es un algo que inventamos los humanos, y aspiramos a ello, pero no existe en la naturaleza.

Yo también he tenido pérdidas muy importantes en mi vida, y sé que aún quedan muchas que llegarme. Las pérdidas de personas que quieres, la de amigos que se van, personas que te abandonan o dejan de quererte. También mi propia pérdida de identidad. En la vida a veces nos perdemos incluso a nosotros mismos. Y a veces no tiene que ver con un proceso lógico, en la naturaleza están también los accidentes y las casualidades. No es justo, pero es natural.

Todos pasamos procesos dolorosos que perdemos cosas importantes y con ellas sentimos que se va una parte importante de nosotros mismos. No es justo. Pero entra en el ámbito de lo natural. Un pequeño cambio de mentalidad marca la diferencia entre la víctima y el superviviente. Podemos entender que nuestra vida la marca el papel que elegimos vivir. Yo soy de las supervivientes. Y aunque las cosas siguen doliendo, porque es inevitable, es natural que duela, se soportan mucho mejor si las entendemos como procesos naturales. Y con ello seguimos adelantes.

Al final nos preguntamos ¿somos felices? ¿Qué sentido tiene todo lo que hacemos si no es ser felices y compartir la felicidad con las personas que están cerca de nosotros?

Yo me lo pregunto mucho, me frustro cuando estoy triste porque sé que no doy lo mejor de mi. Y lucho siempre por recomponer las piezas que se han roto y volver renovada y con fuerza. Cada vez se hace más fácil según practicas, los momentos tristes duran menos, y se afrontan de manera diferente. Como un proceso, sin oponer resistencia a lo inevitable.

¿Te ha pasado también a ti?

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Cuando empezar a cocinar con los niños

Hay niños más ágiles y menos ágiles. Con más y con menos interés en la cocina. Y en muchos casos el interés fluctúa mucho dependiendo de la edad del niño. Porque cada niño tiene su ritmo como todas ya sabemos, su personalidad y sus gustos. Para mí no hay una

Familia
Eva González Mariscal

La oficina

La oficina que antes era un vestidor ya está lista. Alfonso y yo llevamos casi tres años, y tres niños juntos. Niños que crecen y van necesitando espacio. Y nosotros tenemos proyectos que crecen y necesitan espacio también. Yo trabajo en mi cuarto, en el escritorio o directamente en la

espiritual
Eva González Mariscal

Y la ilusión ¿qué?

Cuando tenemos por fin esa idea para poner en marcha todo parece emocionante. Es lo más parecido a un anamoramiento. No vemos los defectos, no pensamos que pueda salir mal. Nos lanzamos al abismo sin paracaídas. Pero la realidad suele darnos un bofetón de golpe. Si no ya tenemos antes