eva gonzalez mama convergente

Sacar tiempo para trabajar en casa teniendo niños

Mi caso es un tanto especial para este tema, ya que actualmente en mi casa coincidimos tanto mi marido como yo con nuestros respectivos hijos mayores en custodia compartida. Y mi pequeña que es nuestra hija en común tiene ahora dos años.

Además de eso ambos trabajamos desde casa. Todo eso lo convierte en un caso excepcional. Pero como Internet está lleno de casos excepcionales voy a hablar de este tema.

Me sorprende sobremanera la cantidad de mujeres que dicen no tener tiempo para trabajar. Y yo no me canso de repetir que es prácticamente imposible sacar ningún negocio adelante sin dedicarle al menos 20 horas semanales.

Yo me considero una excepción afortunada. Ya que ademas de tener un marido y socio igualitario, cuento con la inestimable ayuda de mi madre. Y además de eso contamos con ayuda externa. Para mi mayor comodidad tengo una escuela infantil maravillosa para mi bebé de dos años, Matilde, con la que está encantada. Los mayores van a colegios públicos.

Cuando he tenido que trabajar en mis proyectos además de en mi trabajo por cuenta ajena, y tirar de un bebé, he contado con ayuda de la abuela. Y he trabajado muchísimo los fines de semana. Pero la vida es cuestión de prioridades y en su momento era prioridad ganar mucho dinero para la entrada de mi casa en propiedad y luego para viajar, que también me gustaba mucho.

Ahora con mi marido, ya sabéis, cambia la vida. Las prioridades con tres niños son diferentes. Y sí que ahora estoy muy por debajo de mis horas de trabajo habituales. También es cierto que yo me organizo muy bien. Sigo el método GTD de gestión de tareas, y delego en mi equipo y en mi marido el 90% de todo.

Me dedico a mi negocio de un modo más estratégico que técnico. Y me cuesta llegar a todo. Justo en estos momento estoy mejorando mi productividad y en vías de subir mis horas de trabajo.

Pero quien no puede entre semana, puede el fin de semana.

Yo tuve una época con mi mayor, que trabajaba de noche y dormía el tiempo que él estaba en el colegio. Seguramente ahora no pudiera con el bebé, y mantengo un ritmo más de mañana. Aunque cuando tiene malas noches cuesta la misma vida.

También eliminé la siesta de la pequeña por lo que con suerte tengo a todos los niños en la cama a las 20.30 y si no estoy cansada puedo trabajar de 20.30 a 00.30 que son cuatro horas ¡media jornada!

La cuestión es priorizar. Y mi trabajo es lo que da a mi familia una mejor vida. Por tanto que yo trabaje significa que mis hijos vivirán mejor. Y tendrán mejores oportunidades en la vida.

Además de eso trato de sacar una hora al día de lectura, una de ejercicio y dentro de poco una de estudio. Incluso trato de distribuir mis descansos para poner lavadoras, llevar un rato a los niños al parque, llevarlos y recogerlos del colegio.

Pero sin perder de vista la necesidad de trabajar bien y sacar adelante mis proyectos y los de mis clientes. Y por supuesto tener un buen equipo. Ahora mismo con otras dos mujeres desarrollando Webs de clientes y realizando tareas administrativas. Mi marido siempre invierte muchas más horas que yo porque en estos momentos yo, de manera voluntaria, invierto más tiempo en mi crianza.

Los ritmos de trabajo y crianza son evolutivos, los niños crecen, los apoyos para trabajar cambian. Lo importante es tener en mente nuestras prioridades, siempre.

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