IMG_20170630_221437

Puedes confiar en ti, te lo juro.

El otro día saqué casi toda mi ropa del vestidor y la tiré. Y después todavía tiré más hasta quedarme casi sin nada. Nada de eso me hacía ya feliz.

No importaba si me entraba o si me hacía mejor cuerpo. No me gustaba, y punto.

La vida a veces es una puta mierda.

Estos días solo estoy teniendo muchísimo trabajo, y un niño enfermo.

Y sigo.

Lo mismo hice con los zapatos.

Quemé mi vieja cartera donde guardaba mi dinero y tarjetas en el ritual de San Juan. La cartera me gustaba pero necesitaba un salto. Me compré una nueva con una estrella preciosa. Llamé a mi banco y pedí una nueva tarjeta de débito.

Como no tenía vestidos me fui a comprar dos el otro día. Y tiré otro más.

Recibo llamadas y señales cada día de que siga con mi sueño. Que es grande pero alcanzable.

Tengo la edad, los conocimientos, la técnica y la experiencia. Y mis exs me han curtido. Ya tengo la piel dura, y es necesario e importante.

Solo me quedaba un par de zapatos de verano y hoy los tiré a la basura.

Y como no podía ir descalza por la calle me fui a comprar un par. Acabé con dos pares, porque necesitaba unos zapatos bonitos para los vestidos y unos deportivos para el resto del tiempo.

Quería exactamente un zapato plano, con suela gorda y esa planta que tiene la forma del pie.

Y luego recordé que me gustaba el vino semidulce.

En concreto Bach.

Y recordé que llevo tanto tiempo sin acordarme que no tengo copas de vino.

Así que me compré dos copas.

Y puse a enfriar el vino. Porque tengo algo que recordar cada noche.

Que puedo confiar en mí.

Yo, puedo confiar en mí.

Y mi marido puede confiar en mí.

Y mis hijos pueden confiar en mí.

En general yo soy una persona confiable para la gente.

Y me encanta el vino.

No se me puede volver a olvidar que hay un vino que me gusta y se llama Bach.

Tengo pocas cosas y es exactamente lo que quiero tener. Rodearse de lo que uno quiere y los que quiere. Y el vino que no se olvide.

 

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email
Foto
Eva González Mariscal

¿Cómo saber si te han robado o estás robando una foto?

No robes fotos, no plagies fotos y sé ética en el trabajo. La historia  es bastante rara. Hay una persona a la que le tengo bastante manía, y con razón. Se denomina fotógrafa, sin haber estudiado fotografía y sin tener algún talento evidente para ello. Una persona cuya última ocurrencia fue

educación
Eva González Mariscal

Rabietas: hacerse la estrella de mar

Os vengo contando que hace semanas, que Tilde sufre la famosa «crisis de los dos años». Los que llaman «los terribles dos años». Y alcanza su máxima expresión gráfica cuando hace, lo que yo llamo, la estrella de mar. La técnica de la estrella de mar consiste en tirarse al

Tarta de queso sin gluten, sin huevo y sí queréis sin leche

Esta es la típica Tarta de queso philadelphia pero apta para todos. Quizás una de las pocas tartas que alergicos y no alergicos comen y degustan sin darse cuenta de las modificaciones.También la versión sin leche es adecuada para los que se estén cuidando de reducir el consumo de ingredientes