helados leche materna

Cómo hacer helados de leche materna

Hemos hablado de helados de leche materna para la tele.

Este Sábado antes de ir a la playa, recibimos a las cámaras de Canal Sur. Estuve explicando cómo se hacen los helados con leche materna. En realidad no tiene misterio. Con unos moldes pequeños de los que venden en el chino y leche extraída previamente tenemos suficiente.

Helados de leche materna y fruta

También podemos batirlo con alguna fruta. O ponerlas a trozos. Según la fruta que ya le hemos introducido.

La leche materna es muy dulce, así que les encanta.

Tilde está con los dientes saliendo. Y como el frío desinflama le viene genial.

Para las que no estamos acostumbradas, no mola mucho extraerse. Pero con moldes pequeñitos y un poco de fruta cunde mucho.

Puedes ver la noticia  en este enlace.

Por cierto, un día os tengo que contar cómo hacer jabón con leche materna. Este jabón es estupendo para la piel atópica. Y tiene muchísimas propiedades.

Comparte este post

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en print
Compartir en email

#11 Crea nuevos hábitos. Cambia de rutina.

Si quieres conseguir resultados diferentes, necesitas hacer cosas diferentes. Pero no se trata sólo de actitud. La mayoría de cosas importantes que queremos conseguir requieren de constancia. Y esto implica que tendremos que repetir una serie de tareas durante más o menos tiempo. El conjunto de hábitos es nuestra rutina.

ex-de-alto-conflicto-mama-convergente
Foto
Eva González Mariscal

Las personas conflictivas, hacen del conflicto un hábito.

Hoy es el cumpleaños de mi marido. Me preguntaban el otro día en la radio, si quizás mi blog y mis redes no eran demasiado íntimas. Les expliqué que para mí el diario emocional y el de tantos bloggers habían cambiado muchas cosas. Que durante años se había ignorado cómo

evagl2
espiritual
Eva González Mariscal

Y la ilusión ¿qué?

Cuando tenemos por fin esa idea para poner en marcha todo parece emocionante. Es lo más parecido a un anamoramiento. No vemos los defectos, no pensamos que pueda salir mal. Nos lanzamos al abismo sin paracaídas. Pero la realidad suele darnos un bofetón de golpe. Si no ya tenemos antes