sentido vestibular niños

Por qué los niños no escuchan

Yo me enfrenté al hecho de que mi hijo no me escuchaba con Gabriel. Resulta que con mi hijo mayor nada iba a ser sencillo ¡qué va! Mi hijo vino al mundo a enseñarme en un curso acelerado lo que era la paciencia y la resistencia al «ruido». Yo que odio los ambientes ruidosos, los bares, los conciertos grandes, las discotecas y los centros comerciales abarrotados, tenía un niño que a partir de los dos años siempre estaba en movimiento.

Y ahí es cuando conocí por casualidad lo que era el sentido vestibular. Resulta que ese movimiento errático de mi hijo y constante era el modo que tenía su cuerpo de estimular la propiacepción. Es decir, que mi hijo en cada movimiento estimulaba el sentido del equilibrio y la capacidad de sentir y controlar cada músculo de su cuerpo ¡no estaba como para escucharme!

Os voy a poner aquí un video de Gabriel de los dos a los tres años, porque este era su movimiento habitual.

Así fue como desarrollé un sistema para comunicarme con mi hijo de dos años, que era agarrando sus hombros de manera que se mantuviera quieto y en equilibrio un segundo. No podía esperar mucho más, porque seguía en su movimiento continuo con sus maravillosas y nuevas conexiones neuronales.

Con Matilde, ya había aprendido y no era una madre novata, y practicamos mucho juego libre, mucho campo y demás.

Los niños necesitan juego libre y mucho movimiento para poder desarrollar estos sentidos y sólo así aprenderán poco a poco a quedarse quietos y a escuchar. Una vez leí del psicólogo Santandreu que es imprescindible enseñar a los niños a estar quietos y estar tranquilos. Porque esto les permitirá concentrarse y atender mejor, adquirir aprendizajes, favorece la socialización y a los padres nos hacen la vida mucho más sencilla, la verdad.

Aquí os dejo una lista con diferentes actividades para ayudar a mejorar la propiacepción y el sentido vestibular de los niños:

  • Correr
  • Nadar
  • Patinar
  • Saltar a la comba
  • Hacer castillos de arena
  • Subir a los toboganes
  • Columpiarse
  • Dar vueltas en círculo
  • Guiñar un ojo
  • Bailar
  • Andar por terrenos irregulares
  • Pintar con lapices o témperas

Y sobre todo entender y empatizar con ellos imaginando cómo sería nuestro mundo si tuviéramos que prácticar el mantenernos en pie y aprender cómo manejar cada músculo de nuestro cuerpo.

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email
espiritual
Eva González Mariscal

¿Cómo consigo tener más suerte?

La verdad es que cada vez estoy más convencida que hay que aprender a emprender por oportunidad. Richard Wiseman, psicólogo e investigador, creo una «escuela de buena suerte» seguro de que tener buena suerte se puede enseñar. Según este psicólogo que pasó años investigando el tema, las personas con suerte

Foto
Eva González Mariscal

Mi hijo juega al classcraft en clase

-Mamá, llévame pronto a clase que tenemos una batalla de jefes. Si no contestamos bien, se puede desatar una guerra. A lo largo de estos años,  va a tercero de primaria, mi hijo nunca había tenido tantas ganas de ir a clase como ahora. Es un niño especialmente desafiante, que se

espiritual
Eva González Mariscal

Liberando a las mujeres que hay en mí

Este es quizás uno de los post más difíciles a los que me he enfrentado en los últimos años. Un escrito que debo a mis mujeres, las que estoy liberando en mí. No es fácil para mí sentarme delante del ordenador y desnudar mi alma, dejando al descubierto heridas donde