eva22

Una carta a una madre reciente que se siente desanimada

Hola querida ¿qué tal?

Yo sé cómo te sientes ahora y te escribo para darte ánimos. Es normal, repito, es normal que te sientas desanimada. Has sido madre recientemente y quizás esperabas estar feliz, o esperaban verte feliz, y ahora mismo estás simplemente desanimada. No sientes que tengas depresión exactamente, quizás estás sintiendo una melancolía de tu vida anterior.

Estás cansada. No se trata sólo de no dormir, como cuando salíamos o estábamos de éxamenes y dormías poca. Es un cansancio mucho más profundo. La sensación de que todas las hormonas que tienes dentro te han hecho subirte a una montaña rusa emocional de la que acabas sintiendo un total agotamiento. Descansa. Todo lo que puedas, quédate tranquila. Todo puede esperar un rato más a que se haga. O lo puede hacer otro aunque no lo haga tan bien. Nada es tan importante ahora. Tú quizás no te has dado cuenta, pero de repente todas tus prioridades han cambiado.

Quizás te preguntes si recuperarás tu energía anterior. Sí, lo vas a hacer a su debido tiempo. Y sí, tu vida va a estar a la altura de esta nueva que empiezas ahora. Los niños crecen, aunque a veces los días se hacen tan largos que pareces instalada en una película a cámara lenta.

Y por supuesto, todos esos sentimientos que tienes ahora son normales. Pasarán. Como pasó el sentimiento de abandono del primer amor. Como pasó el sentimiento de suspender aquel exámen. Como pasó esa pelea que tuviste en la empresa con tu equipo, porque no alcanzó los objetivos.

Ahora está recolocándose todo. Las hormonas están regenerándote. Tu cerebro se haya en una explosión de circuitos nuevos para amar mucho, y cuidar más y mejor. De repente tu oído se afina, tu sistema se alerta. Y tú no estás acostumbrada a esos cambios y nadie te lo contó.

Pero todo tiende siempre al equilibrio. Así que por ahora aprende a vivir un poco en el presente y a disfrutar de todo lo bueno que cada día te ofrece la vida. Disfruta de los mayores placeres que están al alcance de cualquiera. Una ducha es un momento especial. Un ratito de sol, es un momento especial. Netflix y Spotify son unos aliados maravillosos.

Y si te sientes sola, si sientes una desincronía con tus amigos, busca más amigos que están en tu situación. Hay grupos maravillosos en Facebook y en WhatsApp de madres en tu misma situación que podéis empatizar y quejaros juntas. Hasta Intagram puede ser una gran ventana a un mundo de maternidad que te guste, no sé.

Hay grupos presenciales de lactancia, de yoga con bebés, de biodanza, de maternidad, de mil cosas. Es que sólo vas a hacerlo ahora. Luego crecen y ni recordarás con precisión este momento. Así que por qué no sumergirte de lleno en este nuevo mundo, y experimentar lo que te apetezca.

Recuperarás tu ánimo, tu energía, tus ganas de hacer cosas nuevas. El equilibrio volverá.

Disfruta incluso a veces, de lo que parece imposible disfrutar. Y toma conciencia de cuántas cosas bonitas te rodean. Haz cosas que te hagan sentir bien.

Hemos pasado por ahí. Algunas más, otras menos. Para algunas fue algo más profundo, para otras insignificante. Y mucha gente ni recuerda haber pasado por estas sensaciones. Pasan. Acaba en algún momento.

Date mucho amor. Mucho. Te lo mereces.

Un abrazo


Eva

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