Carta a una adolescente

Esta carta está dedicada a mi hermana de 12 años. Vuela alto.

Desde mis 30 años estoy en mi derecho a decirte muchas cosas. Ahora comienzas tu adolescencia, tú ya has notado que las cosas están cambiando dentro de tí, pero aun no es nada para lo que te espera. Permíteme que te haga una lista con las cosas que me gustaría que tuvieras en cuenta para los próximos años. Si mi madre me hubiera dado una lista así no la hubiera atendido. Seguramente la visión entre una madre y una hermana es diferente.

 

Guarda esta lista en tu corazón como un regalo que yo te hago:

1. En breve seguramente te enamores. Es algo que pasa, no hay de qué avergonzarse. En breve seguro que te rompen el corazón. Nos pasa a todas. Nada te hará inmune al dolor de la ruptura del primer amor. Pero ¿sabes qué?, en la familia tenemos un don, una capacidad tremenda para olvidar. Si nadie te toma en serio es porque nos hemos olvidado de lo mal que lo pasamos nosotras. Vendrán más y mejores personas a tu vida.

2. Estudia. Ahora dicen en todos los medios que estudiar no vale para nada, pero la realidad es diferente. Eres buena estudiante, pero aparecerán en tu vida muchos otros intereses que te harán retirar la mirada de los libros. No te dejes engañar, lo que pase dentro de 10 o 15 años dependerá de lo que estés haciendo mañana.

3. Según mis cálculos en 2018 la crisis habrá pasado. Tú tendrás 19 años y muchos de tus compañeros abandonarán los estudios para ganar dinero. El dinero con 19 años sólo te servirá para cometer errores. Vale mil veces más tener la cabeza llena que tener los bolsillos llenos. Para cuando termines la carrera casi estaremos de nuevo en período de crisis. Recuerda, no todos los paises estarán en crisis. Si no es en España tienes las puertas abiertas en muchos sitios. Aprende a vivir sin dinero. Aprende a valorar el esfuerzo y el conocimiento. Te abrirá más puertas.

4. No envidies a nadie. Tu sólo conoces la fachada de la gente a la que envidias. De puertas para adentro hay menos que envidiar. Quiérete a tí, no imites a nadie.

5. No siembres enemigos. Intenta llevarte bien con todo el mundo. La vida da muchas vueltas, no merece la pena.

6. Haz el bien. Si te portas bien con la gente, la gente se portará bien contigo (aunque no siempre). Hay una cosa que no se puede comprar ni con todo el dinero del mundo: la buena conciencia. Sé buena con todo el mundo, hazlo por tí y por ellos. La bondad es como una despensa, cuanto más llena esté mejor podrás soportar las mala épocas.

7. Coserva a tus amigos. Ellos son el mayor tesoro. Si vas dejándolos por el camino algún día te vas a arrepentir. Es muy dificil cuidar a los amigos, son como plantas a las que hay que regar cada día, pero da sus frutos.

8. No caigas en vicios absurdos. Si nunca hubiera fumado no me costaría dejarlo. Encadenarse a un vicio es una pensión de por vida. Si está socialmente aceptado como el tabaco es quizás menos complicado, pero ni lo intentes con cosas más allá de eso. Te dejará tu brillante cerebro como un estúpido cubo de agua sucia.Cuando te de por probar cualquier cosa que te haga perder el control piensa que en tu cerebro hay un interruptor. Si abres y cierras ese interruptor puede que se rompa cuando haga cien veces o cuando hagan diez. Tú no lo sabes y yo tampoco. No juegues absurdamente. ¿Que vas a ganar? Un cerebro lleno de agua sucia.

9. No te alejes de tu familia. Aunque creas que tus amigos son una familia no te dejes engañar. Donde tienes una familia que te apoya desde siempre, el hueco para los amigos es más pequeño. No quiero decir que no sean importantes. Quiero decir que jamás podrán sustituir el amor incondicional que tienes con la familia desde años atrás.

10. Sé feliz. Si alguna meta tienes que perseguir sobre todas las metas que crees tener es la felicidad. Elige aquello que te haga feliz. Los otros 9 puntos que te he expuesto arriba te hará ser más feliz, pero es un camino difícil de recorrer. Con eso no quiero decir que mañana dejes de estudiar para tu examen porque te hace más feliz ir a patinar. Quiero decir que busques la felicidad en aquello que te ayudará a ser feliz en el futuro y en el presente. Aprende a priorizar.

11. Los hijos pueden esperar. No quieras ser precoz para todo en la vida. Los mejores placeres son aquellos que hacen esperar. Tampoco dejes de tenerlos, como madre que soy ahora te diré que tener hijos es lo que más puede llenar a una persona, sea hombre o mujer. Pero para no cargar sobre ellos frustraciones pasadas debes aprovechar el tiempo que tienes antes de que nazcan para viajar a lo loco con una mochila, enamorarte y desenamorarte o no enamorarte cada tres meses, estudiar 18 horas seguidas en período de exámenes, ir a las fiestas universitarias, no dormir durante 38 horas, buscarte un novio en Nueva Zelanda, irte de Erasmus, etc…

12. No te dejes gobernar por ningún amor. Revisa tu vida y arriésgate a cambiar. No te quedarás sola. Los amores aparecen detrás de cualquier esquina. La media naranja no existe, existen un montón de medias narajas para cada persona. No te agobies con ello. No te agarres a nada.

Vuela alto. Que nada te ate.

Tu hermana mayor.

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