mama convergente

He vuelto a mi blog, mi casa

Hola. He vuelto al blog. Y además he vuelto con las cosas más claras que nunca de por qué estoy aquí, y a razón de escribir acerca de la maternidad y la familia.

Nunca me he sentido una más. Con esto no quiero decirte que me haya sentido menos, ni mucho menos. Me han acogido de todos los sectores que hablan de la maternidad. Los más procriaza natural, los del respeto, los promocionales, los tecnológicos, los católicos, los políticos, los  feministas, los veganos y de cualquier tipo.  Al pasar de los años, todos los que hablamos de maternidad hemos aprendido a ratos a aceptarnos, y a ratos simplemente nos soportamos.

Y justo ahora que todos nos hemos pasado a medios inmediatos y hemos desbordado las redes, a mí me apetecía volver aquí a escribir sobre mí.

En este tiempo me ha pasado de todo un poco. He tenido que levantar mi negocio de nuevo y ahora mismo estoy efervescente en proyectos. Estoy co-dirigiendo junto con mi esposo Induscomp, una empresa tecnológica donde hay proyectos como Cursable un generador de academias y cursos Online. Y estoy con el nuevo desarrollo de El Curso Rosa, y levantando las bases de Mujeres con Micro, una agencia de mujeres “spreakers”. Todo esto con un bebé de 18 meses, un niño de 9 años y la hija de mi marido. Y con las dificultades propias que generan a veces este tipo de familias donde aportamos hijos los dos y engendramos un bebé común.

Fácil no está siendo, la verdad. Pero tampoco es tan difícil. Comparadas con las vidas tan difíciles que hay por ahí, he aprendido a hacer el menos drama posible con mi situación. Y es que francamente tengo muchísimo que agradecer a la vida por esta situación tan maravillosa. Tengo la inmensa fortuna de poder crear los proyectos que quiero generar y que funcionen. Unos hijos maravillosos y sanos. Y el resto de la vida ya me las apaño.

Este blog no sería de nuevo posible si no hubiera vaciado mi cabeza de un montón de ideas que ya me habían caducado dentro. Y tras haber hecho un ejercicio de meses de racionalizar todo y quitarme de encima un montón de pensamientos y creencias que me entorpecían. No sabía cuánto me habían llegado a calar las ideas más caóticas y las teorías más estúpidas de moda en la psicología humana, que se expanden en Internet como un virus.

Nada era tan difícil como lo veía. Ni lo era volver al blog, ni retomar mis proyectos y mis cursos, ni nada. Hubo un tiempo que se me hacía muy difícil, precisamente por la intoxicación de pensamientos que no me valían para nada y me estaban limitando la existencia.

Total, que me estaba perdiendo reflexionar sobre lo más bonito de mi vida: mi familia. Y estaba abandonando este proyecto tan bonito y que ha sido siempre tan importante para mí. Mi blog, es ese lugar donde tengo lugar a una reflexión más profunda de mi día a día y mi experiencia con mi familia.

Quiero que este sea de nuevo mi punto de encuentro con los que me habéis leído estos años. Y quiero que sea un sitio para el amor, la paz y la reflexión.

 

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Cómo hacer en casa un stand para tartas

/tres-stand-tartas-cartel.jpg”> Ahora en verano me apetece hacer cosas. Y algunas que implican spray de pintura, mejor ahora que podemos salir fuera sin morir de frío. Así que aunque el stand en sí no es muy de verano (porqué no estoy por hornear mucho en verano), pero para prepararlo ahora es

espiritual
Eva González Mariscal

Y la ilusión ¿qué?

Cuando tenemos por fin esa idea para poner en marcha todo parece emocionante. Es lo más parecido a un anamoramiento. No vemos los defectos, no pensamos que pueda salir mal. Nos lanzamos al abismo sin paracaídas. Pero la realidad suele darnos un bofetón de golpe. Si no ya tenemos antes

podcast
Eva González Mariscal

012 – La montaña rusa emocional de emprender – Emprendedoras Online

Las emprendedoras vivimos en una montaña rusa emocional. Si quieres sobrevivir a ella, debes gestionar tus emociones. Así podrás encontrar soluciones a los problemas de tu negocio, desde un punto de vista escéptico y realista. De este modo llevarás a buen término tus proyectos, sin necesidad de apuntarte a la