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¿A partir de qué edad se pueden llevar a los niños al cine?

Cuando tenemos un hijo, estamos acostumbradas a ir y venir de viajes, al cine, de cenas… Y cuando tenemos un pequeño cachorrito, es cierto que seguimos viajando de otro modo, vamos a cenar, generalmente a otros sitios y a otras horas. Pero es quizás el cine la actividad que en los primeros meses más echamos de menos. Y cuando por fin vamos por primera vez, lo hacemos a películas infantiles.

Particularmente soy una friki de las películas de animación. Fui infografista 3D y adoro ver cómo avanza la tecnología cada vez que voy a ver una nueva película de este tipo. Con Vaiana, por ejemplo, fue alucinante ver el avance tecnológico para generar el agua del mar.

Pero cualquiera de ellas es fascinante. Aunque es cierto que a los niños les llama mucho más la atención el 3d que el 2d, sobre todo a los más pequeños. Mi hijo mayor a los 10 años está recuperando series de culto japonesas que están hechas en 2d. Pero sin embargo a mi hija pequeña de tres años, unos dibujos de 2d no le llaman tanto la atención. Está acostumbrada a la estética del 3D con colores fuertes, grandes contrastes, mucha saturación y formas muy definidas.

Volvemos a la edad. En mi caso tengo la suerte de contar con cines de verano municipales, públicos y gratuitos en toda la comarca en verano. Y es sin duda la mejor aproximación al cine para los que son más pequeños, que pueden disfrutar desde el primer año de edad. Dado que son lugares abiertos y está preparado para que los niños se muevan prácticamente libremente, no hay los problemas de las salas de cine cerradas.

Sin embargo, para los cines tradicionales, yo prefiero esperar más y elegir bien las películas. Aunque ahora existen sesiones teta o sesiones de bebés con una luz más tenue y con música más bajita. Las sesiones normales infantiles yo te daría varias recomendaciones.

Tú conoces mejor que nadie a tu hijo y sabes si puede tener miedo a la oscuridad.

Uno de los momentos más complicados se da cuando se apagan las luces y la sala queda a oscuras. Si a tu hijo le da mucho miedo la oscuridad es posible que se asuste en este momento. Procura tener cerca el móvil para encenderlo si se pone nervioso. Lo primero es tu hijo.

Elige asientos que den al pasillo, es posible que quiera salir al baño o a lo que sea.

Si ya está sin pañal es posible que quiera salir bastantes veces. Con mi hijo mayor tenía que salir dos o tres veces por película al servicio. Creo que tenía más que ver con los nervios que con la necesidad.

Las palomitas son peligrosas para los niños y se pueden atragantar.

Es mejor que si es pequeño no le des palomitas, porque se pueden atragantar y elijas otras cosas que no le pongan en peligro. Recuerda que no pueden prohibirte la entrada de comida y menos si es un bebé.

Elige películas que no tengan sonidos fuertes o puedan darle miedo

Recuerdo una vez que fui con mi hijo mayor cuando tenía cuatro años a ver la película de «El Castillo Ambulante» de Studio Ghibli, que pese a ser una obra de arte, había muchos ruido fuertes que lo asustaban y acabamos saliendo de la sala. Depende mucho de la sensibilidad del niño, elegir películas más suaves y con sonidos menos fuertes. Incluso es bueno, en los cines que ponen las películas muy altas pensar la posibilidad de usar cascos de anulación de ruidos. En casa los sigue usando mi hijo mayor que es el más sensible a los sonidos, por ejemplo, en viajes en coche.

Ten en cuenta que los cines de verano, tienen el sonido de las películas muy fuerte.

A disfrutar.

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